Lenguaje cinematográfico, el arte de comunicar

Contar una historia no es nada fácil, pues, se deben considerar muchos aspectos importantes para que la narración tenga coherencia y el espectador entienda qué es lo que se quiere transmitir.

Primeramente se debe considerar el ritmo dramático de la historia, es decir, en qué tiempo está basada la narrativa y cuánto durará la trama. Podemos distender o contraer el tiempo dentro de las tomas para modificar la percepción del espectador al observar las escenas.

Apreciar y expresar una obra de arte audiovisual depende mucho de la subjetividad del espectador y directos, sin embargo, se pueden considerar 3 planos para una lectura crítica.

El primero sería el representativo, el cual es todo lo que se comunica e informa. El segundo es el expresivo, el cómo se dicen las cosas y es donde entra la individualidad de cada director, pues la forma de expresar depende directamente de él. El tercer y último es el para qué se dice, es la intencionalidad que busca detonar una reacción en el espectador.

En cada narrativa se deben considerar 5 elementos primordiales para apoyar los puntos anteriores:

  • Visuales: color, textura, imagen, encuadres, movimientos de cámara, escenografía y textos.
  • Sonoros: diálogos, música, efectos de sonido y silencios.
  • Montaje: estructura del concepto; y aquí se considera la forma de contar y modificar los elementos con el ritmo.
  • Edición: ritmo dramático y los tiempos para contar las historias. Es diferente al anterior pues este es completamente un acto mecánico.
  • Orden: buscar que la secuencia de sonidos y elementos visuales tengan coherencia.

Ahora bien, una de las partes más artísticas dentro de una filmación se presenta cuando los tres distintos tipos de planos siguientes arman oraciones para contar la historia de la mejor manera:

  • Plano descriptivo: se da una contextualización de la acción al mostrar las características del lugar donde se desarrollará la acción, es el predicado de nuestra oración. Se utiliza el full long shot para la toma más amplia o el long shot que sigue siendo un plano abierto.
  • Plano narrativo: en esta parte se ilustra la acción, es el verbo de la oración y se utiliza el full shot, american shot, open medium shot y el closed medium shot.
  • Planos expresivos: es el sujeto de la oración y para expresar quién realiza la acción se utiliza el medium close-up, close up, big close-up y el extreme close-up.

Explicado lo anterior, podemos ver que componer una imagen dentro una historia tiene un alto grado de complejidad que sin duda se aprende con la práctica. Establecer claramente nuestros objetivos de comunicación nos ayudará a que expresar sea más fácil.